Todas las familias felices se parecen

1992

Por Guillermo Sotelo.

La maestra de ciencias naturales nos comenta que hoy tendremos la clase de  educación sexual. En el curso surge un murmullo incómodo que nos inunda. La  película se llama con “otros ojos”. En las imágenes aparece Pablo Rago y las chicas lo  reconocen de Clave de Sol. En una escena una maestra comenta los cambios físicos  que nuestros cuerpos sufrirán, la palabra vello púbico resuena en mi mente. Me  pregunto si Pablo Rago aparecerá desnudo. Si saldrá su vello púbico en la pantalla.  De golpe me seca la boca. Siento que todos están en la misma. En un momento en la  peli ocurre lo que pasa en el salón, los alumnos están aprendiendo educación sexual y  responden ciertas preguntas. Ruego porque eso no suceda. Pablo Rago de una  manera muy canchera nos explica cómo nacen los bebés. Parece que la tiene clara.  La película termina y se hace un silencio mudo. Maxi está al lado mío y me sonríe  traga un poco de saliva. Se ve que tiene también seca la boca. En el fondo por lo bajo  aparecen los comentarios burlones y las tentadas. Intento reírme para descargar pero  solo sale un quejido. 

 

Ahora la maestra comienza a sacar bananas de un canasto y las coloca en cada  mesa junto con un sobrecito que al verlo lo confundo con una golosina. En el fondo  Emanuel con cara de ganador dice que son preservativos y se agarra el pito, se ponen  aca, avisa. La maestra da una orden: Uno sostiene la banana y el otro coloca el  preservativo. Maxi se apresura y agarra la banana dejando para mi el  preservativo. Me mira como pidiendo disculpas, sin poder hacer más nada abro el  envoltorio y lo agarro. Siento una sustancia pegajosa en mis dedos y los ojos de mis  compañeros en mi nuca. Recuerdo lo que dijeron de apretar la punta pero la goma se  vuelve y se sube con fuerza. La cosa se me complica. Maxi no quiere mirar, contiene  la risa y la banana tambalea en el banco. Dale! me apura. Lo intento pero es difícil. El  ruido lo empeora más y mis manos cada vez estan más llenas de esa sustancia. Comienzo a ver bananas de colores en el aire con su correspondiente preservativo.  Gritos, aplausos y risas. Por fin la goma comienza a ceder y llega hasta el final de la  banana. Al final Maxi sube con orgullo su banana envuelta en un rosa fuerte. Ya puedo  respirar pero me quedo exhausto en la silla. En mi reposo veo a dos nenas que están  unidas en un silencio mutuo. Ninguna quiere hacerlo parece. La maestra se percata de  la situación y se acerca. El salón hace silencio y Gisela en voz baja dice que no quiere  hacerlo. La maestra le dice que los padres firmaron un consentimiento. Gisela intenta  responder pero se larga a llorar. No sé por qué pero el llanto de Gisela me consuela.  Me libera de lo sucedido. La maestra deja pasar la situación. Nadie abre la boca.  Luego alguien larga otro chiste y las risas vuelven apoderarse del salón.

Guillermo Sotelo

Artista

Guillermo Sotelo es un artista que explora las artes escénicas, audiovisuales y pérformativas.

Es director y actor, además de ser enfermero profesional. En 2010 se egresa en la carrera de Director de artes escénicas del Centro de Investigación cinematográfica (CIC). Estudiando con Martin de Goicoechea, Norberto Laino, Viviana Iasparra. En 2011 comienza a estudiar Puesta en escena con el artista Emilio García Webhi donde confecciona su primer trabajo. “La inocencia de las piedras”. Actualmente se encuentra cursando la Licenciatura en Artes y Tecnologías de la Unqui. Forma parte del Colectivo artístico “Plataforma”, del Área Perfomediaticxs del espacio cultural La sede y del grupo Verpoder de ensayos audiovisuales. Además estreno las

obras: Esperar ver a un hombre, Testigo ocular, baby horror shower, CAM, biografía de dios, la ballena y Club de amigos (en proceso). Obras que atraviesan lo audiovisual, la fotografía, la performance, lo instalativo y la investigación.